Sobre le concepto de FORMACION SOCIAL

Sobre la FORMACION SOCIAL
Apuntes para una clarificación sobre el concepto
CARLOS MEDINA GALLEGO
Docente-Investigador
Universidad Nacional de Colombia

Este documento en lo esencial busca acercarse a la definición y al concepto de Formación Social como una categoría de análisis que posibilita la comprensión del movimiento histórico de una sociedad determinada en el marco de referentes generales que toman en consideración los aspectos económicos, sociales y políticos de la misma en su compleja relación y mutua determinación. Hace una particular síntesis de los distintos enfoques existentes al respecto y señala las posibilidades del mismo en el contexto de las transformaciones del mundo global.
 
Partimos de una tesis sencilla en la que tiene sustento este análisis: Así como las sociedades se transforman,  los conceptos y los enfoques que las explican sufren con ellas transformaciones en el universo de sus fundamentos históricos y epistemológicos, adquieren nuevas connotaciones de significado y sentido que obliga a su reformulación y ajuste permanente. Esta tesis se soporta en un enunciado marxista elemental que constituye el método de esta corriente de pensamiento: “lo concreto es concreto en tanto es síntesis de múltiples determinación por lo tanto la unidad de lo diverso”. El carácter de síntesis lo que me esta señalando en el caso de la formación social es que su análisis debe contener todos los elementos de las complejas y diversas relaciones sociales en el particular énfasis que las define y  es esto lo que determina lo concreto.
 El concepto de formación se mueve entre una acepción estática que expresa la forma y disposición de los objetos en el espacio y una acepción dinámica que señala el proceso mediante el cual toma forma un sujeto. El atributo social establece la naturaleza de formación en el ámbito de las relaciones entre los hombres. Así de una manera sencilla la formación social seria en un primera noción la explicación y proyección del proceso que establece la manera como toman forma las relaciones entre los hombres en un espacio y tiempo determinado. Esta primera noción es útil pero insuficiente, digamos que su utilidad consiste en que nos coloca en una perspectiva dinámica del proceso en el que se construyen las relaciones sociales, esto es las relaciones entre los hombres. Es insuficiente en la medida en que no nos proporciona los referentes que constituyen la base esencial de la definición de esas relaciones que vendrían a ser los componentes estructurales del concepto.
 
En los estudios que existen sobre la categoría de formación social esta adquiere al menos tres acepciones significativas: Como concepto descriptivo, concepto teórico marxista, concepto teórico sociológico. Mirar cada uno de estos aspectos resulta útil a los estudios de formación social aplicada:
 
La formación social como un concepto descriptivo hace referencia en lo esencial a un expediente taxonómico(clasificación) apto para designar las más diversas configuraciones, autónomas y distinguibles empíricamente, de las interacciones sociales estabilizadas (sociedades concretas).
 
La formación social como un concepto teórico marxista se entiende como la totalidad histórico-social constituida por un modo de producción y su superestructura política e ideológica.
 
La formación social como concepto teórico sociológico se define como un conjunto de estructuras de la personalidad, del sistema social, de la cultura congruentes entre si.
 
Las tres acepciones se distinguen porque la descriptiva designa las partes y las teóricas el todo. La descriptiva es común tanto a la doctrina jurídica como a las ciencias sociales. Las teóricas se usan solo en las ciencias sociales. Las teóricas a diferencia de las descriptivas precisan la definición de los componentes formación y social y del nexo que las une mediante teorías sociológicas y epistemológicas.  Para las descriptivas esta el materialismo histórico y la abstracción determinada y, para las teóricas, el funcionalismo estructural, el empirismo y el método de los tipos puros.
 
Abordemos de manera rápida, y lo mas sencillo posible, el concepto de formación social visto a través de las ciencias jurídicas y las ciencias sociales.
Los juristas entienden por formación social aquellas asociaciones, comunidades o sociedades, intermedias entre el individuo y el Estado, donde el individuo se realiza como persona y mediante las cuales se expresan y se unen intereses particulares. La familia, la iglesia, el partido, la empresa, el sindicato, la escuela, las minorías étnicas serian para esta corriente las formaciones sociales más importantes de una sociedad.
 
Los derechos y valores que busca custodiar esta concepción son la democracia pluralista, el desarrollo de la personalidad humana en las relaciones sociales, la libertad de asociación, la participación democrática. No existe en el marco de esta concepción ninguna posibilidad para que fuerzas asociativas establecidas fuera del estado y en el marco de valores distintos tengan cabida alguna. Para ellas solo puede desarrollarse desde la institucionalidad un sentimiento de hostilidad y represión.
 
Sin embargo, los derechos esenciales de la persona humana no se respetan – y por ello el Estado no cumple los fines para los cuales fue construido- si no son respetados los derechos de la comunidad familiar, de la comunidad del trabajo, de la comunidad religiosa, de la comunidad política, de la comunidad local, de la comunidad nacional, porque la persona es necesariamente miembro de alguna de estas comunidades, ni se garantizan los mecanismos institucionales a través de los cuales la persona pueda exigir sus derechos, surgen de allí formas asociativas que funcionan por fuera de las establecidas.
 
En las Ciencias Sociales el concepto que más se acerca al jurídico de formación social es el de grupo secundario que aparece en las investigaciones empíricas y las teorías que buscan establecer y explicar las relaciones entre el individuo y el Estado. La idea central que se deriva de esta relación es que en toda sociedad de grandes dimensiones existen ciertos intereses particulares, locales y profesionales, que tienden a reunir a las personas afectadas. Así, la fuerza colectiva del Estado para ser liberadora del individuo, necesita contrafuerzas, que deben estar contenidas por otras fuerzas colectivas, esto es por los grupos secundarios (formas organizadas de la población civil que se expresa como sociedad civil[1]). Estos no solo sirven para regular y contrarrestar los intereses que representa el Estado. En el análisis sociológico común para estudiar estas formaciones sociales o grupos secundarios usa conceptos como organización, grupo se presión, grupo de interés.
La concepción de las formas sociales como intermediarios positivos entre el individuo y el Estado sigue teniendo interés, no como un instrumento del conocimiento de esas relaciones, sino como una idea a la que la historia le ha dado pie en virtud del papel que juega en la comprensión de las dinámicas estructurales de la sociedad. En la disciplina sociológica el término formación social se usa con referencia al Estado, a los grupos humanos, a las sociedades, a las instituciones más diversas.
 
MARXISMO Y FORMACION SOCIAL
 
Una de las preocupaciones que debe asaltarnos en esta época es la urgente necesidad de retornar a los clásicos en la reconstrucción dialéctica de los enunciados fundamentales en un proceso de resignificación histórica de los mismos. Partir de lo evidente, de la noción más elemental para llenarla de los atributos de la nueva época en las demandas de comprensión de los procesos históricos en curso.
 
En el marxismo la formación social es una abreviatura de la formación económico-  social la cual designa el conjunto de relaciones que con el desarrollo de un modo de producción se van determinando históricamente entre éste, su superestructura político-ideológica, aspectos de otros modos de producción y de otras superestructuras.
 
Desagreguemos esta definición en algunos de sus componentes esenciales en la perspectiva de enriquecer el análisis dejando de lado lo que debe constituir parte esencial del conocimiento básico del concepto. Digamos entonces que cuando se esta hablando de formación social estamos haciendo referencia a múltiples e interrelacionados aspectos que toman en consideración las fuerzas productivas, esto es, herramientas, maquinas, edificios y espacios para la producción, organizaciones del trabajo, medios de transporte, conocimientos técnicos y científicos, trabajo vivo y trabajo muerto, entre otros aspectos que han ido complejizando la categoría de fuerzas productivas. También estamos haciendo referencia, a las relaciones sociales, no solo económicas sino, políticas e ideológicas, que dan lugar a una estructura de clase, así como del Estado, como institución y como conjunto de organizaciones, así mismo hacemos referencia a aspectos de la conciencia social -creencias, valores, doctrinas- y de las instituciones – familia, iglesia, escuela, partidos políticos, industria cultural…- que son su vehículos.
 
Bien, si tenemos lo anterior claro en esa complejidad que recoge en un mismo cuerpo analítico fuerzas productivas, relaciones sociales y políticas, estructura de clase, instituciones político-sociales, conciencia social, entre otro centenar de aspectos desagregados, entonces podemos llegar a afirmar desde un marxismo remozado que las fuerzas productivas y las relaciones de producción, unidas en un modo de producción constituyen la estructura cualificadora de la formación social, la base real para caracterizar los componentes de la formación social de los que depende la reproducción de las relaciones sociales dominantes en una sociedad. Esto implica que los componentes enunciados antes no son elementos externos el uno respecto del otro, colocados en el mismo plano tendientes a un equilibrio estático; por el contrario, están unidos por relaciones sociales, subordinados a la configuración del modo de producción movidos por tensiones.
 
Al abordar el concepto de Formación Social es necesario tomar en consideración varios aspectos que resultan relevantes a la hora de emprender los análisis histórico-sociales, el primero de ellos es que el concepto debe proporcionar explicaciones estructurales y no ser simples análisis factoriales del desarrollo de la sociedad; el segundo, que los soportes históricos, no suplantan las explicaciones teórico-concretas que son las que explicitan la naturaleza del análisis en una sociedad determinada y, el tercero, nos convoca a recoger la esencia de la dialéctica que es la de entender el devenir histórico, como un inagotable proceso de transformaciones no solo en el campo de la existencia social sino de su construcción teorica .
 
En la Contribución a la critica de la economía política, Marx define la Formación Social de manera explicita al señalar que “El modo de producción de la vida material determina el procesos social, político e intelectual de la vida en general” ahora bien, estos niveles de determinación no pueden ser vistos de manera mecanicista, sino, dialéctica, estos es que cuando se habla de la formación social, con minúscula, se hace referencia al condicionamiento ejercitado por las relaciones sociales y las fuerzas productivas sobre el sistema político y sobre la conciencia social y viceversa.
 
No es muy lejos lo que va Lenin en materia de reconstrucción del concepto, al abordar el desarrollo del capitalismo en Rusia cuando afirma que  la formación social es “La base de la sociedad – el sistema de las relaciones de producción-que se reviste de formas jurídico políticas y de ciertas tendencias del pensamiento social”. Lo relevante de la postura de Lenin es que destaca el valor científico del instrumento conceptual para conocer a la sociedad de la cual reconstruye un orden estructurado y explica el desarrollo según su base real. La utilización mecanicista y dogmática del concepto de formación social lo fue erosionando sin permitirle sufrir las transformaciones dialécticas que debían producirse con los cambios históricos.
 
En la sociología y en la economía (Z. Buaman, J. Hochefeld y O.Lange) estudiosos del marxismo leninismo buscaron llenar de nuevos y mas precisos atributos la definición. Estos actores conciben la formación social como el conjunto que forman el modo de producción y su superestructura, buscando precisar los  componentes sobre todo los de la superestructura.
 
EL DEBATE CONTEMPORÁNEO
 
A partir de mediados de la década del setenta el concepto comienza a llenarse de nuevas e interesantes reflexiones teóricas que van alimentando intelectuales como Poulanzas, Sereni, Lupòroni, Garratana, Godelier, entre otros,  a través de la revista Pensamiento y critica marxista. De esas reflexiones comienza a acentuarse el carácter procesual del fenómeno sin perder la metáfora geológica presente en Marx al describirlo; su valor seria la “unidad de las diversas esferas en la continuidad y discontinuidad del proceso histórico”.
El debate teórico gira en torno a los puntos de énfasis en la reflexión sobre los componentes de la formación social en específico: Para Sereni, habría necesidad de establecer una distinción de las formas sociales en razón de que estas estarían constituidas no por relaciones de propiedad en sentido jurídico, sino por relaciones de producción en sentido económico social. Para Luporini, la formación económica de la sociedad seria definida como “el lugar teórico de la continuidad de las fuerzas productivas en la discontinuidad de las épocas históricas”.
Lo que se percibe en la discusión y que es la razón de reflexión de este documento es desde donde se hace el abordaje investigativo para dar razón por una formación social en concreto. A este respecto existen al menos dos enfoques: Los que consideran que el acento cae sobre el modo de producción y se interesan por rastrear una continuidad entre mas épocas y sociedades en las fuerzas productivas y, los hacen el acento sobre la superestructura que buscan configurar como formación social una articulación especifica de la esferas económica, social, política, ideológica en un contexto histórico determinado. Según sea el énfasis se pueden producir dos enfoques: uno, aborda la relación entre la formación social y el modo de producción, esto es, entre lo concreto histórico y el modelo y,  el otro, establece la relación entre las combinaciones de modos de producción y una abstracción determinada, dando primacía a un concepto descriptivo o aun concepto teórico.
 
Toda la discusión se produce en realidad entre una corriente “historicista” y una corriente estructuralista del marxismo que arriban a la formulación de dos conceptos de formación social: el primero defina las componentes de la fuerza social en términos análogos a los marxistas leninistas, conciben su correlación como unidad de una totalidad histórica en devenir, adopta las teorías propias de la escuela marxista gramsciana Italiana, y tiende en ultimo análisis a un uso historiográfico y descriptivo del concepto de formación social mientras el segundo le atribuye al concepto de formación social, la pretensión teórica de una ciencia de la sociedad (N. Poulantzas y M. Godelier).
 
Para Poulantzas la formación social es “una unidad compleja y dominante de un cierto modo de producción sobre otros que la componen…una totalidad social en un momento de su existencia histórica…caracterizada por una articulación particular –un índice de dominación y sobre determinación- de sus niveles o instancias económico, político, ideológico y teórico, que en general, teniendo en cuenta las desviaciones que se producen, es el del modo de producción dominante. En relación con el problema del Estado, Poulantzas señala que este es factor de cohesión de los distintos niveles de la formación social y la estructura en la que se condensan las contradicciones, así, si todo modo de producción tiene su propio tipo de Estado, todo tipo tiene formas diversas, normales o de excepción, que depende de las relaciones que se determinan dentro de las contradicciones de la formación social.
 
Para Poulantzas los componentes de la formación social son las instancias económico, político, ideológica articuladas en un modo de producción dominante, y las instancias de otros modos de producción co-existentes y subordinados a la principal. La formación social es una estructura en situación de reproducirse, donde, el mecanismo de la reproducción ampliada es también el mecanismo de subordinación de las instancias colaterales. Las relaciones entre las instancias son conceptos en terminos de correspondencia y descarte.
La preocupación de Godelier es la de construir una elaboración teórica al concepto de formación social y con el a la investigación historiográfica y sociológica marxista. Según Godelier ello consistiría en una indagación comparativa histórica y teórica empeñada no en identificar sociedades concretas, sino en construir conceptualmente la naturaleza del modo de producción que fundamenta una forma pura de sociedad históricamente determinada (sociedad burguesa) sus leyes de funcionamiento y desarrollo, los elementos desarrollados en correspondencia con las formas y leyes del modo de producción, la articulación interna de tal correspondencia, donde reconocer la pertenencia de una sociedad determinada a una formación social.
 
Una vasta literatura sobre la transición al socialismo que tuvo como exponentes principales  a C. Bethelhein y C. Palloix utiliza el concepto de formación social para definir el puesto de las instancias en una sociedad de transición hacia el dominio del modo de producción socialista incorporando aspectos de la precedente transición del feudalismo al capitalismo. No obstante, la indagación es siempre la relación entre modos de producción dominantes y modos de producción subordinados o en declinación la que caracteriza a una sociedad mixta .
 
LA SOCIOLOGIA Y LA FORMACION SOCIAL
 
La sociología contemporánea se ha preocupado por elaborar un concepto de formación social para caracterizar el modo de ser global e integrado de tipos de sociedades determinados. J. Habermas y L Gallino han asumido el término de formación social para indicar conceptos que tienen en común referencias teóricas parecidas como serian el funcionalismo estructural, la teoría de los sistemas y el marxismo.
 
Gallino define la formación social como un conjunto de estructuras de personalidad, de relaciones sociales sistemáticas, y de elementos culturales, no necesariamente coextensivos con la sociedad entera y caracterizados por un determinado nivel de desarrollo de las fuerzas productivas en un marco de relaciones de producción casi constante y por el hecho de que las estructuras de los tres niveles (personal, social y cultural) parecen relativamente integradas y sujetas a vicisitudes , a causa de un alto grado de coherencia reciproca.
 
La formación social resulta así compuesta por un tipo modal de estructura motivacional de los individuos; un conjunto de instituciones y organizaciones políticas, económicas, integrativas,   reproductivas, constituyentes de un sistema social; Una cultura en el sentido antropológico del termino, lo que comprende tanto símbolos y valores como manufacturas y técnicas de producción; Un sistema ecológico. Este tipo de concepción aplicada nos da tres tipos de formación social- Tradicional-agrícola,  Moderna-competitiva y Contemporánea – dirigista- con base en las cuales se formulan las explicaciones y previsiones de los fenómenos en examen. Su aplicación a los problemas del Estado y de la política configura diversos sistemas políticos y tipos de organizaciones de la administración pública requeridas y parcialmente logradas por las tres formaciones sociales coexistentes en la sociedad (Italiana).
 
La evolución de la teoría de los sistemas y de la sociobiologia injertadas en esta concepción de la formación social conducen a Gallino a reformular el concepto subrayando su dinámica y determinación: el sistema social tiene un núcleo interior de relaciones más densas, funcionales a su reproducción, que se articula en la reproducción biofísica de los individuos, en la reproducción sociocultural de la identidad colectiva, en la organización política y en la producción economica.
 
Desde esta concepción una sola Sociedad-Estado puede comprender varias formaciones sociales; he hecho, el mismo sistema social concreto puede representar mas modos de reproducción, más modos de organización política entre los cuales rige igualmente una cierta integración, aunque distinta y menor respecto de aquella que existe entre los mecanismos de reproducción de sistemas diversos, constitutivos de la formación social que es un tipo puro.
 
En el análisis sociológico se consideran los siguientes tipos de formación social: comunitaria, teocratita, antigua, latifundista esclavista, feudal, burgo-artesanal, latifundista mercantil, capitalista competitiva, capitalista oligopolista, estatal. Toda formación social representa una respuesta histórica particular a la exigencia de adaptación al ambiente natural, a la población existente, a la cultura disponible, a los tipos sicológicos más difundidos de generaciones sucesivas de individuos más allá del arco vital de los cuales se ha reproducido el sistema social.
 
La teoría de la formación social de Habermas privilegia la función de control y la problemática de la crisis de los sistemas sociales al tiempo que su reproducción y evolución. Habermas sostiene, recobrando a Marx, que aun cambiando el principio de organización del microsistema a partir de la formación social (la disposición privilegiada de los medios de producción característica de las formaciones sociales clasistas), la mayoría de las observadas institucionaliza una relación de dominio que a la larga mina la integración social del sistema, creando los supuestos de una crisis de legitimidad propia, al manifestarse su incapacidad por resolver los problemas de control suscitados al garantizar una distribución de excedente desigual aunque legitima. Para Habermas, la formación social es un microsistema constituido por subsistemas – los sistemas sociocultural-político-económico – organizados según un único y mismo principio, históricamente determinado característico. La formación social es para Habermas un tipo puro, no una sociedad concreta. Distingue una formación social precultural, organizada por las funciones primarias de la edad y el sexo alrededor del núcleo institucional del sistema de parentesco; una formación social tradicional organizada por un dominio político de clase alrededor de la institución del Estado; Una formación liberal-capitalista organizada alrededor de la relación económica entre trabajo asalariado y capital y en la institución del mercado; Una formación social capitalista tardía organizada alrededor de las crisis de legitimación; Una formación social de cara al futuro, posmoderna, organizada alrededor de un principio no clasista.
 
El análisis de Habermas sobre todo en la formación social capitalista tardía de la que capta que todo sistema tiene una función y esta sujeto a un tipo de crisis particular: función política es producir elecciones administrativas racionales y crisis de racionalidad; la función económica es producir recursos económicos y crisis económicas; la función sociocultural son la legitimación del sistema y la motivación de sus individuos y miembros y, las respectivas crisis. Característica de esta formación social es que sus crisis no se traducen en una crisis de identidad del sistema en su conjunto como sucedía con las demás formaciones sociales, sino que pueden ser manejadas y reconvertidas de un sistema a otro.
 
SOBRE LOS RETOS EN LA CARACTERIZACIONDE LA FORMACION SOCIAL.
 
Hoy existe un reto particularmente importante en la caracterización de la formación social-Global y en la reformulación de los componentes de dicho concepto y de dicha  caracterización.
 
La transformaciones del mundo capitalista en el marco de un modelo neoliberal de libre mercado y un mundo globalizado que define, desde un único centro de poder organizado en bloques,  las agendas mundiales que delimitan la política publica mundial y marcan las agendas del desarrollo global, nos obligan a ubicar nuevos términos de referencia en los análisis sobre la formación social.
 
Abordar el redimensionamiento del concepto obedece no solo a necesidades de tipo académico, sino, en lo esencial a urgencias de naturaleza política que demandan la necesidad de entender las transformaciones que se están produciendo en las dinámicas económicas globales y sus implicaciones en los escenarios de la política regional y local. El énfasis se dirige en lo esencial hacia los aspectos que comprometen el nuevo ordenamiento de los sistemas políticos y la manera como estos se articulan a la reproducción de las relaciones del poder económico mundial y sus particulares sistemas de dominación.
 
 


[1] En este documento se entiende por sociedad civil a todas las formas organizadas de la población civil que estando al margen del ejercicio del poder convencional ejerce el poder constructivo de la resistencia en los escenarios social, económico y político.
eln4.jpg